Alimentación Consciente a través del Mindfulness

Como ya hemos comentado en publicaciones anteriores, el Mindfulness implica un estilo de vida basado en la aceptación de cada momento sin juzgarlo.

Tras unas ocho semanas de practicarlo, se ha comprobado, que se producen unos cambios visibles y medibles en nuestro cerebro, a nivel bioquímico y estructural.

Esta filosofía de vida se ha utilizado para tratar estrés y ansiedad, entre otros. También sirve para potenciar las capacidades del ser humano. De este modo, se desarrolla nuestra autoconsciencia emocional, favoreciendo nuestro bienestar completo.

En este sentido, esta técnica también se ha aplicado a la alimentación. Pues, es importante ser consciente de la forma en la que comemos. Sólo así disfrutaremos de los alimentos. Además, estableceremos una conexión armónica con la comida, evitando las consecuencias de los excesos (sobrepeso, obesidad, enfermedades…)

Beneficios de una alimentación consciente

Así, tener una alimentación consciente supone emplear el Mindfulness a la comida, a la imagen corporal y a la pérdida de peso. Esta práctica permite estar realmente presentes, atentos y a gusto mientras comemos.

Pero además, va más allá. Este proceso empieza en el momento el que pensamos la lista de la compra, cuando decidimos comprar algo a partir de un deseo, hábito o un anuncio de televisión. Continua cuando lo compramos, lo preparamos y finaliza cuando comemos el alimento.

Además, permite identificar los patrones de pensamiento que rigen nuestra forma de comer, para comprender las emociones que influyen en nuestra relación con la imagen corporal. A través de esta comprensión se obtiene una sensación de alivio y satisfacción.

Con este plan que se propone, aprenderemos a participar plenamente con los sentidos antes, durante y después de comer. Seremos capaces de reconocer los pensamientos sobre la comida y sobre nuestro cuerpo con la claridad suficiente que no nos permita dejarnos llevar por ellos. Conoceremos nuestras emociones y su importancia para llevar a cabo una dieta saludable. Asimismo, comprenderemos nuestros patrones de comportamiento y sabremos lo que necesita nuestro organismo.