Mindfulness para la depresión y ansiedad

En la actualidad, la tristeza y la melancolía suelen ser dos sentimientos habituales en algún momento de nuestras vidas. Normalmente, son pasajeros sin convertirse en patológicos. Sin embargo, en algunas ocasiones pueden llegar a serlo.

Cuando el estado de ánimo de una persona interfiere con su vida diaria y le afectan a su capacidad para relacionarse con otros o trabajar, dicha tristeza se convierte en una enfermedad, la depresión. Pues, se sufre sentimientos severos y prolongados de tristeza que le impiden el desarrollo normal de su vida diaria.

Otra de las patologías más frecuentes en el siglo XXI, sobre todo en las sociedades avanzadas modernas, es la ansiedad. Esta característica innata del ser humano sirve para situaciones de adaptación o supervivencia ya que alerta de un peligro o amenaza inminente, a niveles normales. Sin embargo, se ha desarrollado de forma patológica cuando se ha llegado a sobrepasar la intensidad usual.

Así, puede conformar cuadros sintomáticos que constituyen los denominados trastornos de ansiedad. Esto, tiene consecuencias negativas y desagradables para quienes lo padecen. Entre los trastornos de ansiedad se encuentran las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, el pánico, la agorafobia. También hallamos el trastorno por estrés postraumático, ansiedad generalizada o ansiedad social, entre otros muchos.

En Proceso Terapéutico de Valencia trabajamos, desde una corriente cognitivo-conductual, los problemas relacionados con estas dos patologias, entre otros.

Nuestra filosofía se basa en enseñar habilidades, dar recursos, acompañar cuando parece que no se puede continuar, cuando se cree que se está a oscuras o que no queda esperanza. En definitiva, aprender juntos el camino de la aceptación, disfrutar de cada momento, y de cada lugar.

Mindfulness para la depresión y ansiedad: eficacia

En este sentido, a lo largo de los últimos años se ha demostrado que se producen unos cambios visibles y medibles en nuestro cerebro, tanto a nivel bioquímico como a nivel estructural, a partir de solo ocho semanas de entrenamiento y práctica del Mindfulness.

Siguiendo esta línea, Madhav Goyal, profesor de la Universidad Johns Hopkins y director de un estudio publicado en la revista JAMA Internal Medicine, declaraba que la meditación parece proporcionar tanto alivio de algunos síntomas de ansiedad y depresión como lo que otros estudios han encontrado en los antidepresivos convencionales.

En otro estudio, el elaborado por la Universidad de Lund en Suecia en 2014, también encontraron una reducción en la sintomatología de la depresión y la ansiedad después de recibir un tratamiento grupal en Mindfulness.

Y es que el Mindfulness o conciencia plena, es una técnica de meditación que implica mantener viva la conciencia en la realidad del presente. Supone, un estilo de vida basado en la aceptación de cada momento sin juzgarlo.

De este modo, en Proceso Terapéutico, perseguimos a través de esta práctica contemplar los acontecimientos de manera objetiva, sin identificarnos con ellos. Con ello, nos podremos despegar del sufrimiento. Aumentaremos los niveles de afecto positivo, de satisfacción con nosotros mismos y los que nos rodean.

Por ello, el entrenamiento relacionado con Mindfulness, en pacientes con desordenes de ansiedad o depresión, plantea múltiples beneficios. Pues ofrece la posibilidad de atender con profundidad a los estímulos o la refocalización atencional.

Además, se consigue la detención profunda en el presente y en el momento instante a instante.

Asimismo, se observa el pensamiento solo como un evento mental y no como la realidad misma.

También permite el desarrollo de auto-consciencia y promover estados de relajación. Y por supuesto, la optimización de los recursos de afrontamiento a estresores.