CLAVES PARA EL AMOR PROPIO

Es muy común confundir el amor propio, el querernos a nosotr@s mism@s, con ser egocéntric@; y no tiene nada que ver con esto. También lo asociamos mucho con el ser una “buena” persona, y el hecho de quererme y tener confianza en mí mism@ no hace que no lo sea. Cuando hablamos del amor propio se tiende a pensar en la arrogancia. Esta no es amor por un@ mism@ sino una forma de llamar la atención y el aprecio de otras personas, lo que se puede traducir en una falta de confianza. Si de verdad te quieres a ti mism@ no necesitarás la aprobación de los demás.

Hoy os traigo 7 claves para trabajar nuestro amor propio:

  1. Ser consciente de que mi valor como persona no depende ni de mi comportamiento ni del comportamiento que otras personas puedan tener hacía mí. Es importante no internalizar los pensamientos de los demás y no equipararlos con la propia valía personal.

  2. Mimarnos a nosotr@s mism@s, muchas veces nos olvidamos de cuidarnos y es esta es una de las piezas claves para mejorar nuestro amor propio. Lo recomendable es dedicarnos un espacio de nuestro tiempo a diario, y que este solo sea para nosotr@s.

  3. Las dudas sobre nosotros mism@s nos bloquean y hacen que tendamos a dejar de hacer cosas, pero ceder frente a esos deseos lo único que va a hacer es que entremos en un círculo vicioso donde al final no haremos nada.

  4. Evitar las comparaciones es otra de las herramientas que puede ayudarnos en nuestro camino hacia la mejora de nuestro amor propio. Cada uno tiene su propio ritmo en la vida, y el ir más lento o más rápido no nos hace ni mejor ni peor persona.

  5. Aprender a poner límites. Es una de las cosas más sanas que podemos hacer, valorarnos a nosotros y ofrecernos un espacio privado dentro de las relaciones interpersonales.

  6. Perdonarnos a nosotros mismos. Esto nos permite no enrocarnos en el pasado y poder disfrutar de vivir.

  7. Sé consciente de todas tus fortalezas, tus recursos y tus logros. Tenemos que ser objetivos con nosotros mismos y no solo centrarnos en nuestros defectos o fracasos.