EL MISTERIO DE LA DESIDIA

La desidia significa falta de cuidado de algo o abandono de una oportunidad. Las
causas de este abandono pueden ser la pereza, la desgana, la desmotivación, la
apatía…


Lo cierto es que la mayoría de las personas han pasado por épocas en las que sienten
que todo les supera, que no son capaces de alcanzar aquello que se han propuesto o
que no están haciendo una adecuada gestión de determinadas situaciones.
Es normal que en algún momento de la vida hayamos tenido la sensación anterior,
pero si se convierte en algo que se repite continuamente y empieza a afectar de
manera significativa a la mayoría de los ámbitos de nuestra vida (laboral, personal,
familiar…) es importante buscar soluciones.


¿Qué podemos hacer ante este tipo de situaciones?


1.- Identificar qué factores están en la base del problema.
Puede ser una gestión emocional inadecuada, problemas de autoconfianza,
problemas de autoestima, miedo al fracaso o miedo a la equivocación.


2.- Desapegarnos de todo aquello que nos inmoviliza o nos frena, y establecer un plan
de acción de resolución de problemas. Podemos empezar por aquellos problemas que resultan más sencillos e ir
resolviéndolos paso a paso hasta llegar al resto.

 

3.- Introducir pequeños cambios en la rutina diaria que nos produzcan bienestar.
A medida que vayamos asumiendo cambios pequeños y veamos los resultados
positivos, seremos más capaces de introducir cambios mayores.

 

4.-  Focalizarnos en objetivos concretos y específicos.
Es decir, proponernos metas en el día a día que nos produzca satisfacción personal
conseguir.

 

Marta Serrano López
Psicóloga sanitaria en Proceso Terapéutico