Cuando hacemos un gesto solidario ¿qué nos está impulsando a llevarlo a cabo?

Cuando hacemos un gesto solidario ¿qué nos está impulsando a llevarlo a cabo?

La solidaridad es un valor muy demandado en nuestra. Cuando tenemos un gesto solidario, estamos poniendo en práctica una actitud que implica ponernos en el lugar de los demás, aunque sea momentáneamente.

La solidaridad es un concepto asociado al de caridad. Pero, aunque ambos valores están basados en algo en común: se traducen en la acción de ayuda a los demás, están basados en emociones bien distintas.

El gesto de ayuda a los demás es la acción, pero esa acción concreta viene precedida de un pensamiento, y ese pensamiento, a su vez, viene precedido de una emoción. El pensamiento puede ser del tipo “Qué frío debe estar pasando, voy a darle una moneda”. Pero ¿Cuál es esa emoción que nos provoca este pensamiento?

Por un lado, si el gesto está precedido del sentimiento de pena, el gesto de ayudar a los demás estará basado en realizar una acción que calme o elimine ese estado desagradable. Por tanto, en realidad, nos estaríamos ayudando a nosotros mismos, intentando eliminar la sensación desagradable que nos causa la pena. Sin embargo, la solidaridad está basada en los valores de justicia y equidad, y por tanto la emoción que provoca el gesto solidario es de contribución a la sociedad y por tanto no está centrada hacia uno mismo (eliminación del sentimiento desagradable que despierta la pena) sino hacia fuera, hacia los demás.

Y ahora que has leído estos párrafos ¿Cuál es la emoción que está a la base de tus gestos de ayuda a los demás?

Ana Martí-Belda

Psicóloga sanitaria en Proceso Terapéutico