Dime qué comes y te diré cuánto te quieres….

Dime qué comes y te diré cuánto te quieres….

La alimentación tiene una poderosa asociación con el amor hacia los demás y también hacia uno mismo. Determina muchas conductas, creencias, formas de comer y alimentar.

Demostrarse amor a través de la comida, va más allá de simplemente comer bien. Empieza todo desde la elección y compra de los alimentos, durante la preparación de la comida hasta el cómo arreglar la mesa; cada una de estas acciones lleva implícito el amor que se tiene para uno mismo.

Tratarse con amor y respeto es justo lo que significa tratarse con compasión. Muchas personas asocian el término compasión con ser permisivo con uno mismo y con pasar por alto todos los errores que uno va cometiendo, sin aprender nada. Y si vas cometiendo errores sin aprender nada de ellos, es difícil que puedas avanzar en la vida que quieres y conseguir los propósitos que tienen sentido para ti.

La elección de los alimentos es fundamental, no quiero decir que comerse un donut o una ensaimada de vez en cuando esté mal, tomarse caprichos también es quererse, pero el problema es cuando estos caprichos forman parte de tu día a día, de tu alimentación rutinaria ( y cuando digo donut, me refiero a toda la bollería industrial o casera, embutidos, carnes procesadas, dulces, refrescos, bebidas alcohólicas, alimentos ultraprocesados, etc)… sabiendo discernir y planificar de antemano qué voy a comer en la semana y cuántos caprichos voy a tomarme… tendrás el control de tu alimentación y no al revés. También debemos diferenciar entre hambre fisiológico y hambre emocional: “¿estoy comiendo para calmar una emoción o lo que siento es realmente hambre fisiológica?” El hambre emocional aparece repentinamente y generalmente es un antojo específico y no se calma hasta que se coma lo deseado, comemos más de la cuenta y puedes terminar con sentimiento de culpa. Pregúntate: ¿qué necesito para estar bien? Si tienes ganas de comer algo, pero acabas de comer… piensa :

Estoy cansad@——————–> descansa

Tengo sed—————————->agua

Necesito cariño——————–>un abrazo

Necesito desahogarme———>una conversación con un/a amig@

Estoy sobrepasad@————->soltar exigencias

Escuchar a tu cuerpo para identificar lo que necesita de verdad, te ayudará a ser más consciente en la elección de los alimentos y en sentirte bien contigo mismo, ámate.

Danisa Atencio López

Dietista-nutricionista en Proceso Terapéutico