PROBLEMAS DE FERTILIDAD, DE SUEÑO A PESADILLA

PROBLEMAS DE FERTILIDAD, DE SUEÑO A PESADILLA

Cuando hablamos de problemas de fertilidad, automáticamente nuestra mente va a problemas físicos que pueden dificultar e incluso impedir la concepción de un bebé como son la baja creación de esperma, esperma vago, endometriosis, falta de ovulación, óvulos de mala calidad, bloqueo en las trompas de Falopio…tantas cosas… y en lo que pocas veces pensamos es en los factores psicológicos que nos pueden llevar a ella.

Cuerpo y mente son uno y todas sus funciones están interconectadas, por lo que en muchos casos los problemas de fertilidad aparecen a partir de problemas emocionales como son la ansiedad, el estrés, la depresión…

El hipotálamo es la glándula endocrina que regula los ciclos menstruales además de las emociones, por lo que, cuanto más estrés o problemas emocionales tenemos,  más desregulación tenemos también en los ciclos menstruales y más dificultades de fecundación. Nuestro cerebro está en estado de alerta, por lo que la reproducción no es una función primordial para él en estos momentos dificultando la misma.

En los hombres, cuando hay altos niveles de estrés, afecta también tanto al volumen como a la cantidad de espermatozoides, creando un menos volumen de semen, de concentración y en algunos casos, de disfunción eréctil.

Además, cuando tras muchos intentos, no cumplimos nuestro deseo, aparece el bloqueo, la frustración, el sentimiento de fracaso. Sentimos que nadie nos entiende ni entiende por el proceso por el que estamos pasando centrando además toda la responsabilidad en nosotras mismas.

A nivel social, cuando hay un problema de este tipo, parece que toda la “culpa” se centra en la mujer, las pruebas físicas, los “pues te tendrás que desbloquear”, las preguntas, el “si tardas mucho se te va a pasar el arroz”, “deja de pensar en eso, olvídate del tema”,… dejando al hombre como en un segundo plano.

En esta parte del proceso, aumentan aún más las emociones negativas, acompañado muchas veces por abortos espontáneos que agudizan la sintomatología. Todas nuestras ilusiones y proyectos se van desmontando como castillos en el aire empeorando la situación sumado a la responsabilidad que nos autoimponemos. El sufrimiento se adueña de nosotras afectándonos en todos los niveles de nuestra vida quedando muchas veces en un bucle sin salida.

¿Qué puedo hacer en estos casos?

  • Dejar de escuchar a mis miedos y empezar a escucharme a mi misma/o, con aceptación
  • Déjate apoyar por la gente que te quiere, forma un equipo con tu pareja
  • Disfrutar de las relaciones sexuales como tal, no con el fin de concebir
  • No dejes que las tiras de ovulación, monitores de fertilidad, etc. controlen tu vida
  • Habla del tema con naturalidad, que no se convierta en un tema tabú. Tampoco monopolizar todas las conversaciones con el mismo
  • Haz un registro de tus emociones y pensamientos sobre el tema para poder identificarlos mejor y manejarlos de una forma más racional
  • Busca ayuda profesional, deja que alguien os acompañe en este camino

Mireya Guirao Bas

Psicóloga Sanitaria en Proceso Terapéutico