Salir del armario para ser feliz.

Salir del armario para ser feliz.

Salir del armario, una de las expresiones que ojalá no tengamos que decir algún día. Nos empeñamos en etiquetar todo aquello que nos rodea, y es que, por una parte, nuestra mente necesita categorizar ciertas cosas para poder gestionarlas mejor y tener más rapidez mental, y por otra, nuestro sentido de identidad, de poder saber quién somos.

Se define como “salir del armario” cuando una persona homosexual hace pública su orientación sexual, ya que en nuestra sociedad se da por supuesto que todo el mundo es heterosexual hasta que “sale del armario”. Y este es solo el principio del problema, que una persona homosexual tenga que dejar claro que lo es ante el resto de la sociedad de forma obligatoria.

Lo primero que tenemos que tener claro es que podemos hacer pública o no nuestra sexualidad según cómo nosotros mismos nos sintamos con ello, no es una obligación. El proceso empieza por aceptarnos a nosotros mismos, resolver nuestras posibles dudas y en no forzarnos excesivamente en clasificarnos en X categoría.  A partir de ahí, podemos primero hablarlo con la gente más cercana como nuestros amigos íntimos, un hermano/a, nuestros padres… con aquellas personas con quien nos sintamos más cómodos.

Hay personas con las que no hace falta que hagamos una súper publicación de nuestra sexualidad como, por ejemplo, conocidos o gente del trabajo, con quién simplemente podemos tratar el tema con naturalidad. Por ejemplo: al hablar de nuestra pareja hacerlo directamente por su nombre para que se evidencie que es del mismo sexo sin tener que tener una conversación explícita del tema.

Muchas veces dramatizamos la salida del armario, nos da miedo, pero nada más lejos de la realidad, la gente más cercana a ti, aun que tú no lo sepas, seguramente ya lo piensa. En cuanto al resto de personas, recuérdalo: no eres el ombligo del mundo, no todos giran entorno a ti, y al final, son gente con la que no compartes tu vida, qué más de lo que piensen. Si piensas que tu familia no lo va a entender o no lo van a aceptar, puedes también decidir hacerlo con más calma, entendiendo sus procesos y tiempos, incluso si crees que puedes estar en peligro, no hacerlo. Recuerda: es tu decisión.

Salir del armario nos sirve para sentirnos integrados, confirmar que tienes una buena red social que te ama tal y como eres, y con lo que puedes hablar de tu vida personal sin tapujos, con naturalidad. Aceptarnos tal y como somos, sin escondernos de nadie, dejarnos ser, simplemente ser; esto te ayudará a tener una mejor salud psicológica y emocional, así que no lo pienses, en el armario, solo la ropa.

Mireya Guirao Bas

Psicóloga en Proceso Terapéutico