Ya está aquí el mes de diciembre, y con él llegan también las Navidades, las despedidas
del año, las reuniones sociales y muchos otros eventos como las famosas cenas de
empresa.

Estas cenas pueden generar algunos sentimientos y emociones un tanto desagradables como la pereza, el aburrimiento, la desgana, la ansiedad, la vergüenza, el miedo o la incomodidad, entre otros.

Por esto es importante tener en cuenta algunas recomendaciones para que las cenas de empresa sean más agradables y amenas para todos:

  • Evitar hablar de algunos temas que puedan derivar en confrontaciones o conflictos, como la política, la ética o la religión. Y centrarse en temas de conversación de interés general como el ocio, los viajes, el deporte, las experiencias vitales de cada uno, etc.
  • No es un buen momento para hacer críticas o quejarse sobre el trabajo, ni para contribuir a cotilleos o rumores que pueda haber entre los compañeros.

Por otra parte, estas reuniones son una oportunidad para conocer a los compañeros a un nivel más personal, crear vínculos con ellos y fortalecer las relaciones. Estos son algunos de los beneficios que pueden tener este tipo de encuentros:

  • Sentirse más reconocido y apreciado dentro del entorno laboral favorece el ambiente y la comunicación entre compañeros de trabajo, ayudando así a mejorar el clima laboral.
  • Contribuye al sentimiento de pertenencia a un grupo, el sentirse parte de un equipo hace que la persona se sienta cómoda y motivada en su trabajo y, por tanto, sea más productiva.
  • Este momento de ocio y diversión en el que uno se siente relajado puede ayudar a soltar el estrés acumulado durante las jornadas laborales.

Marta Serrano López

Psicóloga Sanitaria en Proceso Terapéutico

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