La Ansiedad es una reacción física normal de la especie humana que se activa cuando nos enfrentamos a situaciones que nos resultan estresantes, como es hablar en público, una entrevista de trabajo o hacer un examen. Todas las personas en algún momento de nuestra vida la hemos sufrido, esta reacción nos provoca que reaccionemos más rápido y estemos más concentrados que en una situación habitual.

Pero, ¿Qué pasa cuando esta ansiedad es desproporcionada y aparece en situaciones que son totalmente inocuas? Entonces, es cuando estaremos hablando de un Trastorno de Ansiedad, en este caso la ansiedad va asociada al sentimiento de miedo, temor e inquietud de muy alta intensidad, diríamos que es una reacción física de mi cuerpo ante una situación que percibimos como amenazante o peligrosa, es decir, es cuando nos adelantamos a una situación catastrófica que podría ocurrir en el futuro pero que aún no existe.

Síntomas tales como dolor de cabeza, taquicardia, tensión muscular, dificultad respiratoria, boca seca, presión el pecho, malestar en el estomago, aturdimiento, mareos, cambios de temperatura… son signos característicos de que estas sufriendo N ansiedad. Lo consideramos un problema, cuando estas afecciones influyen en diferentes áreas de nuestra vida, como son las relaciones sociales y familiares, el trabajo o la escuela. En función de cuál sea el foco principal del miedo y/o la preocupación se habla de un trastorno u otro, entre ellos podemos encontrar: Trastorno de ansiedad generalizada,
Trastorno de pánico, Fobia especifica, Trastorno Obsesivo –Compulsivo, Trastorno de  estrés postraumático, Fobia social, Hipocondría …

Teresa Montero

Psicóloga Sanitaria en Proceso Terapéutico

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