Dejamos atrás un año lleno de muchos cambios, de un asentamiento de «la nueva realidad» y en el que la tierra ha vivido también grandes momentos. Como siempre pasa el día 1 de cada año, nuestra mente explota de ideas, vamos creándonos expectativas respecto a lo que deseamos que venga en el nuevo y sobre todo comenzamos a diseñar esa lista de propósitos tan famosa. Desde Proceso Terapéutico queremos plantearos un nuevo plan de acción basado en la regeneración.

Como una planta que está a punto de secarse, el inicio de un nuevo año es la oportunidad para ver las cosas con perspectiva y hacer un repaso mental de todas aquellas luces y sombras por las que hemos pasado en este pasado 2021, porque todo aquello forma parte de el aprendizaje que es vivir. Hacer un repaso de todo esto nos va a ayudar a conocernos realmente, a saber esos errores y logros que nos definen y a plantearnos si verdaderamente actuamos acorde a nuestros deseos o sin embargo cedemos continuamente ante la voluntad de otros. 

Nos gusta pensar que es mucho mejor focalizarnos en trabajar en todo aquello pendiente, en lo que verdaderamente nos puede ayudar a querernos más a nosotros mismos, que el hecho de estar creando una lista de propósitos, de establecer unas «normas» que debemos cumplir durante todo el año. Si realmente quieres algo de verdad, estamos seguras de que con trabajo, constancia y actitud, podrás conseguirlo TODO.

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