El poder de la sonrisa

El poder de la sonrisa

 

            Esta experiencia que hemos estado transitando todos nos ha podido arrastrar fuertemente, y nos hemos ido olvidando de esa capacidad inherente del ser humano de producir su propio bienestar. Se trata de tomar una decisión honesta de caminar hacia nuestro interior, que depende de uno mismo y que no podemos descuidar. Esa elección pasa por recordar la práctica, simple y “mágica”, de algo que nos enriquece como pocas cosas lo hacen: LA SONRISA.

 

            El poder de una sonrisa es ciertamente sorprendente y nos hace mejores en muchos sentidos. Sonreír no sólo nos sienta bien por fuera, sino también por dentro. Sus beneficios son muchos, y vamos a señalar aquellos que más nos atañen en esta difícil actualidad:

 

            Para empezar, al sonreír el cuerpo libera endorfinas en nuestro torrente sanguíneo, con la consiguiente mejora del sistema inmunitario, tan importante en estos momentos donde nuestras defensas tienen que mantenerse bien altas. La risa es como una medicina preventiva y en un futuro -no muy lejano- será prescrita como un eficiente remedio sin contraindicaciones

            Además, al sonreír se transmite al organismo entero una sensación de calma, donde el cuerpo percibe que todo va bien y se relaja. ¡Estás liberándote del estrés y llenándote de paz con tu sonreír!

            Y puedes planteártelo también como un ejercicio físico más en tu rutina de entrenamiento diario. Está demostrado que activa, en tu cara y en tu cuerpo ¡cerca de 400 músculos! Estudios avalan que 20 segundos de risa equivalen a 3 minutos de ejercicio físico constante… ¡rápido y eficaz!

            Por supuesto, equilibra nuestro humor y nos predispone a hacer nuestras actividades del día de la mejor manera. Expertos recomiendan empezar el día con una sonrisa por la mañana, para activar, y finalizar el día riendo en la noche, para relajar. Yo te lo recomiendo a cada rato, ¡y cuánto más, mejor!

 

            Y no cabe duda de que sonreír nos hace más agradables, y eso afecta interior y exteriormente también. Sólo con ver una sonrisa, nos transmite y nos contagiamos de ella. Así que, nunca mejor dicho, ¡vamos a contagiar al mundo de sonrisas!

           

            Podemos ver y comprobar que todos los efectos de sonreír son positivos. Es muy fácil, es gratis, y es un gran regalo que nos hacemos a nosotros y a los demás.     Os animo a que la hagáis parte de vosotros prestándole atención y practicándola, que la incorporéis en vuestra vida como la mejor de las acompañantes, estemos en la situación que estemos.

 

            En ese camino hacia el bienestar interno, hacia ese sonreír a la vida y a ti mismo/a, estamos aquí para acompañarte, a tu disposición con sesiones presenciales y online.

 

 

 

Eduardo Mujica

Psicólogo especialista en Mindfulness

 

https://youtu.be/TO1ThwFc3Eo