No soy tímido, no soy vergonzoso, tengo fobia social

No soy tímido, no soy vergonzoso, tengo fobia social

Tomás ha quedado para tomar un café con su primo, al entrar en la cafetería se encuentran con unos amigos de su primo y deciden sentarse con ellos. En ese momento, Tomás piensa que va a temblar, que va a tirar el café y que los amigos de su primo pensaran que es un inútil. A los pocos segundos empieza a sudar, sentir taquicardia y mucho calor. Con la primera excusa que se le viene a su mente, le dice a su primo que se tiene que marchar, que su madre necesita que le haga un recado con urgencia, por lo que a los pocos minutos de entrar a la cafetería él ya se ha marchado.

Durante toda su infancia, adolescencia y juventud a Tomás le han preguntado si es introvertido, vergonzoso o tímido, sin embargo, Tomás presenta un problema de ansiedad social (fobia social).

¿Qué es la fobia social?

Las personas con fobia social presentan temores irracionales y desproporcionados en situaciones sociales, en los que creen que pueden ser observados y juzgados por otras personas. Los altos niveles de ansiedad afectan a su desempeño social en el trabajo, la escuela o en las relaciones interpersonales.

Es importante no confundir la ansiedad social con la timidez o la vergüenza, para ello os vamos a contar sus diferencias:

Por un lado, la timidez habla también del miedo social, pero con una intensidad moderada, es decir las personas tímidas temen enfrentarse a situaciones sociales embarazosas, pero saben que la probabilidad de que estás ocurra es limitada, por lo cual no suele evitarlas por lo que pronto descubren que es poco probable que ocurra lo que temen.

Por otro lado, la vergüenza es una emoción que tiene como función evitar que los demás se den cuenta de algún defecto de nosotros mismos que pueda provocar el rechazo de los demás.

Por todo ello en Proceso Terapéutico trabajamos la fobia social, la vergüenza excesiva o la timidez poniendo énfasis en sus factores comunes, el miedo al rechazo, la necesidad de aprobación y las exigencias internas de las personas y lo hacemos a través de la exposición a situaciones sociales, restructuración cognitiva de los pensamientos irracionales y calmando nuestros miedos internos.

Si te has visto reflejado durante la lectura de esta entrada no dudes en ponerte en contacto con el equipo de Proceso Terapéutico

Amparo Pérez

Psicóloga sanitaria en Proceso Terapéutico